La noche rueda abismo abajo
cayendo en la madrugada de las
luciérnagas.
Con insinuante destello proclama
el inicio de todos los temblores
que sacudirán a la Tierra
cuando sin pensar,
sólo sintiendo
cada célula enloquecerá
y el órgano sea un latido
un pulso en desenfreno
que como manta de deseo
nos cobije a todos.
Y después,
se apagarán las luces
se nublaran las miradas
enmudecerá el silencio
y estallará la epopeya.(©T.N/Musa)
