
Desbordaste la mar
y brotaste un caudal
que reluciente,
y sin igual
te atreviste a planear.
Fue una amalgama
de tonos y colores
fue al naciente
una imagen elocuente.
La bordaste
a la media noche,
la hiciste emanar
sin fantoche.
La vestiste de gala
y engalanaste la noche
resaltando las estrellas
que aun en el amanecer
deambulan más bellas. (Musa)